Jesucristo Sacramentado

Virgen Santa Maria de Guadalupe

¡Adorado sea el Santísimo Sacramento!    ¡Ave María Purísima!

Adoración Nocturna Mexicana

Parroquia Santa Isabel de Hungría

Hermosillo, Sonora, México, viernes 24 de octubre de 2014
 
Suscríbete aquí y recibe gratis nuestro boletín Peticiones de oración: oramos por ti y tus intenciones por un mes ante el Santísimo Sacramento
 

¿Creer o no creer en los testigos de Jehová?

Los testigos de Jehová propagan su doctrina ofreciendo sus revistas y profetizando el fin del mundo ¿Qué decir de sus enseñanzas? ¿En realidad vienen de Dios?De trato amable y respetuoso, limpios y bien vestidos, los testigos de Jehová propagan su doctrina ofreciendo sus revistas, profetizando el “fin de este sistema de cosas”, lo que, según ellos afirman, la Biblia “realmente enseña”. Si usted muestra interés, le ofrecerán un “estudio bíblico”, que en realidad es un estudio de alguno de sus libros, con citas de la Biblia interpretadas de manera particular. Todo parece bueno.

Sin embargo, la sola apariencia suele engañar. ¿Qué decir de sus enseñanzas? ¿En realidad vienen de Dios? Para averiguar esto, la Biblia misma nos da la clave: si sus profecías se cumplen, entonces vienen de Dios, pero si no se realizan, entonces no vienen de Él y no hay que hacerles caso (Deuteronomio 18,18-22). Demos un vistazo a algunas de ellas:

PROFECÍAS FALSAS

Carlos T. Russell, el fundador de los “Estudiantes de la Biblia”, que después adoptaron el nombre de “testigos de Jehová”, anunció que en 1874 Cristo iba a volver para preparar el Juicio Final en 1914Carlos Taze Russell, el fundador de los testigos de Jehová (Libro: "Fin del Mundo y retorno de Nuestro Señor"). Russell murió en 1916 y pudo comprobar personalmente que su profecía había fallado. Ante el fracaso de esta profecía, los dirigentes afirmaron que Cristo vino de veras en 1914 pero sin que le viera ojo humano. (Libro: “El Paraíso perdido...”, capítulo 21).

También el sucesor de Russell, el señor Franklin Rutherford, en un libro con el impactante título de "Millones que ahora viven no morirán jamás", profetizó que en el año 1925 resucitarían los Patriarcas y los Profetas y que iba a iniciar el Reino de Jehová visible a todos. Eso no sucedió y en 1925 se retiró el libro de la circulación. En la revista "La Atalaya" del 15 de agosto de 1968, página 494, profetizaron que en el otoño de 1975 comenzaría un reinado de 1,000 años de Cristo en la Tierra. Cuando no sucedió, la fecha se cambió a 1992 y luego a 1995.

Franklin Rutherford, el sucesor del fundador de los testigos de JehováY como éstas, han hecho muchas otras profecías más, pero ninguna de ellas se ha cumplido. Estas profecías del fin del mundo están en abierta contradicción de la Biblia. Para empezar, su segunda venida no será "invisible". En el Evangelio leemos: "Verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes del cielo, lleno de poder y de gloria" (Mateo 24,30). "El vendrá entre las nubes y todos lo verán" (Apocalipsis 1,7), y en cuanto a la fecha, "nadie sabe... sólo el Padre" (Mateo 24,36).

Contra lo que la organización de los testigos nos quiere hacer creer, san Pablo dice: "Acerca de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con El, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el día del Señor ya ha llegado. Que nadie los engañe de ninguna manera" (2 Tesalonicenses 2,1-3).

DOCTRINA ERRÓNEA

Si han demostrado ser falsas sus profecías supuestamente basadas en las Sagradas Escrituras ¿qué podemos decir del resto de su doctrina? Ellos no creen que Jesucristo sea Dios, creen que era el Arcángel Miguel que se encarnó y que después, al resucitar, volvió a ser Miguel. Para los testigos, no existe un alma inmortal, ni el sufrimiento en el infierno. Prácticamente todo lo que no pertenezca a la organización de los testigos de Jehová es satánico: religiones, gobiernos, sociedad civil, etc.

No aceptan transfusiones de sangre (lo que ha ocasionado muchas muertes de niños, adultos y ancianos), rechazan la cruz, no celebran Navidad ni cumpleaños ni aniversarios de boda, no pueden casarse con no testigos, no prestan el servicio militar, no saludan a la bandera ni cantan el himno nacional (tres cosas por las que han sido perseguidos por gobiernos en varios países), no dan limosnas a mendigos ni participan en obras caritativas y un largo etcétera que los constituye en una sociedad cerrada al resto de la humanidad, con la que mantienen contactos casi exclusivamente laborales, comerciales y, sobre todo, para el proselitismo de su doctrina.

Por supuesto, todo lo anterior lo basan en interpretaciones aisladas y erróneas de las Escrituras, que a primera vista pueden parecer verdaderas, pero que no resisten un examen de alguien medianamente preparado. Es posible que por esto, la organización de los testigos de Jehová publicó su propia versión de la Biblia, llamada “del Nuevo Mundo”, que es diferente en decenas de textos a todas las traducciones aprobadas por las Iglesias católica, ortodoxas y protestantes.

Los testigos de Jehová no creen que Cristo sea Dios, pero el Señor dijo a Tomás: “«... no seas incrédulo sino creyente.» Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.»” (Juan 20,27-29).

Tomás se arrodilla ante Jesús diciendo: Señor mío y Dios mío

Como muestra de dicha falsificación, citaremos Juan 1,1 en donde en la Biblia de los testigos dice, en referencia a Jesucristo, que “la Palabra era un dios”. Todas las demás dicen “era Dios”, como aparece originalmente. ¿Qué quieren decir con que “era un dios”? ¿Pues cuántos Dioses hay? O ¿Jesús era un dios falso, así, con minúscula? Este texto lo alteraron debido, seguramente, a que ellos no creen en la divinidad de Cristo.

INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA

La Sagrada Biblia, escrita por inspiración divina, no es un cuento para que cada quien la entienda a su modo ni, mucho menos, la modifique (ver Apocalipsis 22,18-19). Su verdadera interpretación debe ser dada solamente por las personas encargadas por Dios (ver 2 Pedro 1,20-21). Hoy vemos el resultado de no hacer caso a esto:

Jesús quiere la unidad de los cristianos, no su división.
Jesús quiere
la unidad de los cristianos, no su división (ver Juan 17,21).

Sólo en los Estados Unidos, se funda una nueva “religión” cada cinco días; ya suman más de 30,000 las “iglesias cristianas”, y todas, excepto una, fueron fundadas por alguna criatura humana imperfecta. Los Estudiantes de la Biblia o testigos de Jehová, por ejemplo, pueden demostrar tan sólo que fueron fundados en 1870 por el pastor Russell en los EE.UU., originándose en la doctrina de los Adventistas (fundados en 1831 por G. Miller), quienes a su vez se separaron de los Bautistas (fundados en 1608 por John Smyth), quienes a su vez se separaron de los Anglicanos, quienes a su vez se separaron de la Iglesia Católica en 1531, porque el rey Enrique VIII de Inglaterra no obtuvo el consentimiento del Papa para divorciarse y volverse a casar.

Por eso no sorprende que muchos testigos eran católicos, dejaron la Iglesia y ahora se oponen a ella. Probablemente eran católicos sólo de nombre, no conocían a fondo su religión o, como se dice, eran católicos "a su manera". Ser "católico a mi manera" es la mejor manera de no ser católico. El verdadero católico profundiza su fe con la Sagrada Escritura (2 Timoteo 3,14-17) y el Magisterio de la Iglesia (1 Timoteo 3,15).

JESÚS QUIERE LA UNIDAD, EN SU IGLESIA

Hay muchos que se oponen a la Iglesia Católica; pero, sin saberlo, a lo que ellos se oponen no es a la Iglesia en sí, sino a lo que ellos piensan de la Iglesia, porque su entendimiento acerca de ella es erróneo o incompleto. En lugar de luchar juntos para mejorar la Iglesia, han querido hacerlo a su modo, apartándose del hermano.

¿Acaso esto es lo que Dios quiere? Claro que no. La fidelidad es un fruto del Espíritu Santo, pero la división y el sectarismo son “obras de la carne” y “quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios” (Gálatas 5,19-25). El que se aparta, para formar otro grupo, debe saber que está poniéndose en contra de la voluntad de Cristo. Él quiere la unidad de todos los que creen en su nombre (ver Juan 17,21).

Jesús fundó SU Iglesia hace casi dos mil años: "Tu eres Pedro, o sea piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" (ver Mateo 16,18-19; Juan 1,42). Cristo habló de una Iglesia, no de varias. La Iglesia Católica es la única que puede demostrar (doctrinal, histórica y arqueológicamente) que viene de Cristo y de Pedro, encargado por Dios de SU única Iglesia (Lucas 22,24-32; Juan 21,15-17).

Benedicto XVI y el Santísimo Sacramento

Benedicto XVI es el 266º encargado de la Iglesia Católica (universal), fundada por Cristo: 1.- Pedro, 2.- Lino, 3.- Anacleto, 4.- Clemente I, 5.- Evaristo... 265.- Juan Pablo II, 266.- Benedicto XVI.

Ver lista completa

La Iglesia fundada por Dios, es “columna y fundamento de la verdad” (ver 1 Timoteo 3,15). Sólo en ella se da la verdadera doctrina de Cristo e interpretación de la Escritura y la plenitud de los medios de salvación, entregados por Jesucristo a los hombres mediante los apóstoles.

¿QUÉ HACER?

Ante esto, ¿qué hacer si nos visitan trayéndonos una doctrina diferente? Lo mejor es no guiarnos por las apariencias y seguir lo que dice san Juan: “Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y no es portador de esta doctrina, no le recibáis en casa...” (2 Juan 1,9-10).

Los testigos de Jehová reciben entrenamiento intensivo para argumentar su doctrina, están preparados para pescar después de revolver el río. Tratémoslos con gentileza y firmeza, pero si en realidad no estás preparado bíblicamente para defender tu fe, no los recibas por el momento. Aprovecha el Magisterio de la Iglesia y prepárate primero.

Unidad de los cristianosNuestro deseo para todo el mundo, es que lleguen a un conocimiento verdadero, apostólico, de lo que la Biblia enseña (1 Timoteo 2,4), y al entendimiento de que la salvación es un don que requiere una relación personal con Jesucristo, que no consiste sólo en decirse cristiano, sino en arrepentirse y creer en el Evangelio (Marcos 1,15), y hacer la voluntad de Dios (ver Mateo 7,21-24 y 25,34-46). Así somos ciudadanos del Reino de Dios y así estamos preparados siempre, pues no sabemos el día y la hora de Su venida (Mateo 24,42).

Que el Señor bendiga a todos los cristianos y que guíe de regreso a casa a nuestros hermanos separados. ¡Ven, Señor Jesús!

NOTA: Los textos bíblicos que se citaron aquí, generalmente se tomaron de la "Biblia de Jerusalén", mientras que los textos a los que conducen los enlaces (subrayados) son de la "Biblia Latinoamérica", con propósitos de comparación.

Descarga gratis una versión
de este tema para imprimir y/o distribuir
¿Creer o no creer en los testigos de Jehová?:
¡Ayúdanos a difundirlo!

 
Enlaces Bienhechores
Anuncios Patrocinados ¿Qué es esto?



Desde 1-marzo-2009 

    Añádela a tus Favoritos
 
Google
 
Suscríbete aquí y recibe gratis nuestro boletín Peticiones de oración: oramos por ti y tus intenciones por un mes ante el Santísimo Sacramento