Jesucristo Sacramentado

Virgen Santa Maria de Guadalupe

¡Adorado sea el Santísimo Sacramento!    ¡Ave María Purísima!

Adoración Nocturna Mexicana

Parroquia Santa Isabel de Hungría

Hermosillo, Sonora, México, lunes 22 de diciembre de 2014
 
Suscríbete aquí y recibe gratis nuestro boletín Peticiones de oración: oramos por ti y tus intenciones por un mes ante el Santísimo Sacramento
 

La oración de Getsemaní

Meditación y Reflexiones Cristianas: La oración de GetsemaníDespués de la Última Cena, Jesús siente una inmensa necesidad de orar. En el Huerto de los Olivos cae abatido: se postró rostro en tierra (Mateo 26, 39), precisa San Mateo, exclamando “Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero no sea como yo quiero, sino como quieres Tú”. Jesús está sufriendo una tristeza capaz de causar la muerte.

Él, que es la misma inocencia, carga con todos los pecados de todos los hombres, y se prestó a pagar personalmente todas nuestras deudas. ¡Cuánto hemos de agradecer al Señor su sacrificio voluntario para librarnos del pecado y de la muerte eterna!

En nuestra vida puede haber momentos de profundo dolor, en que cueste aceptar la Voluntad de Dios, con tentaciones de desaliento. La imagen de Jesús en el Huerto de los Olivos nos enseña a abrazar la Voluntad de Dios, sin poner límite alguno ni condiciones, e identificarnos con el querer de Dios por medio de una oración perseverante.

Hemos de rezar siempre, pero hay momentos en que esa oración se ha de intensificar. Abandonarla sería como dejar abandonado a Cristo y quedar nosotros a merced del enemigo. Nuestra meditación diaria, si es verdadera oración, nos mantendrá vigilantes ante el enemigo que no duerme. Y nos hará fuertes para sobrellevar y vencer tentaciones y dificultades. Si la descuidáramos perderíamos la alegría y nos veríamos sin fuerzas para acompañar a Jesús.

Los santos han sacado mucho provecho para su alma de este pasaje de la vida del Señor. Santo Tomás Moro nos muestra cómo la oración del Señor en Getsemaní ha fortalecido a muchos cristianos ante grandes dificultades y tribulaciones. También él fue fortalecido con la contemplación de estas escenas, mientras esperaba el martirio por ser fiel a su fe.

Y puede ayudarnos a nosotros a ser fuertes en las dificultades, grandes o pequeñas, de nuestra vida diaria. El primer misterio doloroso del Santo Rosario puede ser tema de nuestra oración cuando nos cueste descubrir la Voluntad de Dios en los acontecimientos que quizá no entendemos.

En esos casos, podemos rezar con frecuencia a modo de jaculatoria: “Quiero lo que quieres, quiero porque quieres, quiero como lo quieres, quiero hasta que quieras” (Misal Romano, Acción de gracias después de la Misa, oración universal de Clemente XI).

Atendamos la Palabra del Señor: “Levantaos y orad para que no caigáis en tentación” (Lucas 22,46).

Índice de Reflexiones  Índice de Temas  Ir a la Portada

 
Enlaces Bienhechores
Anuncios Patrocinados ¿Qué es esto?



Desde 1-marzo-2009 

    Añádela a tus Favoritos
 
Google
 
Suscríbete aquí y recibe gratis nuestro boletín Peticiones de oración: oramos por ti y tus intenciones por un mes ante el Santísimo Sacramento