Jesucristo Sacramentado

Virgen Santa Maria de Guadalupe

¡Adorado sea el Santísimo Sacramento!    ¡Ave María Purísima!

Adoración Nocturna Mexicana

Parroquia Santa Isabel de Hungría

Hermosillo, Sonora, México, jueves 23 de octubre de 2014
 
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La unidad de los cristianos

Meditación y Reflexiones Cristianas: La unidad de los cristianosEntre los primeros cristianos brilla la actitud nacida de la caridad que busca siempre la concordia. La unidad de la Iglesia, manifestada desde sus mismos comienzos, es voluntad expresa de Cristo. Él nos habla de un solo pastor (Juan 10, 16), pone de relieve la unidad de un reino que no puede estar dividido (Mateo 12, 25), de un edificio que tiene un único cimiento.

Esta unidad se fundamentó siempre en la profesión de una sola fe, en la práctica de un solo culto y en la adhesión profunda a la única autoridad jerárquica, constituida por el mismo Jesucristo como Cabeza de la Iglesia (Efesios 1,22; Colosenses 1,18). Los primeros fieles defendieron esta unidad llegando a afrontar persecuciones y el mismo martirio.

Meditación y Reflexiones Cristianas: La unidad de los cristianosUnidad con el Papa, unidad con los obispos, unidad con nuestros hermanos en la fe y con todos los hombres para atraerlos a la fe de Cristo. La Iglesia ha impulsado constantemente a sus hijos a que velen y rueguen por la unidad, pues todo reino dividido contra sí no permanecerá y toda ciudad o casa dividida contra sí no se mantendrá (Mateo 12, 25).

A la unidad no se opone la variedad de caracteres, de razas, de lenguas, de modos de ser... Por eso la Iglesia puede ser católica, universal, y ser una y la misma en cualquier tiempo y lugar. Divide lo que separa de Cristo: el pecado, las faltas de caridad que aíslan de los demás y las faltas de obediencia a los pastores que Cristo ha constituido para regir la Iglesia.

La unidad está estrechamente ligada a la lucha ascética personal (basada en la oración, la penitencia y la humildad) por ser mejores, por estar más unidos a Cristo. La unidad de la Iglesia, cuyo principio vital es el Espíritu Santo, tiene como punto central a la Sagrada Eucaristía, “signo y vínculo de amor” (San Agustín, Tratado sobre el Evangelio de San Juan). Pidamos especialmente por la unidad de la Iglesia en la Santa Misa.

San Pablo en Efesios 4, 1-6 enumera diversas virtudes para mantener el vínculo de la unidad en la Iglesia: humildad, mansedumbre, paciencia. “El templo del Rey no está arruinado, ni agrietado, ni dividido; el cemento de las piedras vivas es la caridad” (San Agustín, Comentario sobre el salmo 44).

La caridad une, la soberbia separa. La mejor caridad se dirige a fortalecer en la fe a los hermanos. Nosotros fortaleceremos en la fe a quienes flaquean, con el ejemplo, con la palabra y con nuestro trato siempre amable y acogedor: El hermano ayudado por su hermano es como una ciudad amurallada, enseña la Sagrada Escritura (Preces de Laudes).

Pidamos a nuestra Madre Santa María que seamos un solo corazón y una sola alma, “que nos ayude a ser “uno” para convertirnos en instrumentos de unidad entre los cristianos y entre todos los hombres” (Juan Pablo II, Homilía) .

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